Mostrando entradas con la etiqueta El parto de Olga. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El parto de Olga. Mostrar todas las entradas

sábado, 25 de septiembre de 2010

OVARIADAS... PARIENDO (por Olga)

 (Olga Inés nos cuenta su parto. ¡Qué bueno, Ol! ¡Muchas gracias por compartirlo!)

Estaba en la semana 36. a las 12 de la noche. Viendo "six feet under". me levanté un momento y me meé. me senté. Ups. ME levanté. Me volví a mear. UpsUps. Que va a ser que he roto aguas. Que una cosa es que me salga un chorrín de incontinencia y otra que empape dos veces las bragas.
- Orseeeeeeeee. Que he roto aguas!!!
-no mujer... será el tapón mucoso
- El tapón mucoso es mucoso y denso. Y esto es un chorreo de no parar. tengo la pierna empapá!
- que nooo :S que será el tapón mucoooosoo
Y claramente no. Llamo al ginecólogo (por cierto, altamente recomendable para no histéricas. Un hombre jubilado de 80 años y sabio a quien se la soplan los protocolos. A mí, me encantó, la verdad.
- Eduardo! que he roto aguas!
- Pero mujer, si habíamos quedao pasado mañana para hablar del parto!
- Ya. Bueno. Pues he roto aguas
- Andaaaa, fíjate. Bueno chiquilla, tú tranquila y no te preocupes. Échate a dormir, que tienes que descansar. Y si durante la noche no tienes contracciones, pues mañana por la mañana, a eso de las 11, tranquilamente te vienes a mi consulta y hablamos sobre el parto. Porque eso sí. Mañana eres madre sí o sí. Pero podemos esperar hasta el medio día para provocártelo si no empiezas antes tú solita con las contracciones. (DUERME TRANQUILA! ¡MAÑANA ERES MADRE!!)

Cómo quiero el parto? Mi idea es parir en un hospital con el menor protocolo posible. De entrada, y aunque no la descarto del todo, prefiero plantearme un parto SIN EPIDURAL. Por lo menos, sin Oxitocina sintética. Quiero que Orse esté en todo momento, incluso si es cesárea. He hablado con el hospital y me han dicho que lo permiten si mi ginecólogo lo permite. Cuando nazca Teo, no quiero separarme de él ni un segundo. Que no se lo lleven a ningún lado. Quiero poder moverme. No quiero vías si no son necesarias. Cesárea como última opción, claro. No rasurado. No episiotomía. En fin...esas cositas...

Eduardo me dio tres indicaciones para esa noche. A saber:
1. Puedes esperar tranquilamente aunque hayas roto aguas
2. Si el líquido huele mal o no es transparente, llámame inmediátamente y vente al hospital
3. Seguramente empieces con contracciones esta misma noche. Si eso ocurre, cuando sean regulares cada 5 minutos, llámame y te vienes para el hospital.

Nos ponemos a hacer la maletita de Teo y la mía. Mierda, no tenemos pañales. Mierda, no tenemos compresas de recién paría. Mierda, no tengo un camisón decente. Mierda, no me he depilao las piernas. Qué fuerte que mañana somos padreeees!

A las dos me duele un pelín la regla. Será una contracción? no sé. no ha dolido nada...
A las dos y diez me duele un pelín otra vez. pero flojín flojín. Lo mismo son contracciones. Y así, se van sucediendo flojitas cada 3 minutos, 10 minutos, 8 minutos... A las 3 de la mañana me metió un zurriagazo una que me dije " pa mí que estoy de parto". Pero nada insoportable. Peores reglas he tenido yo. Orse ya roncaba a mi lado...
A las 4 estaba a 4 patas en la bañera gritando "OMMMMMMM". La leche, qué dolor. Ahora, nada de contracciones regulares. 8-10-3-5-4-8 -5 minutos...Y eso sí que dolía, gensanta. Algún gnopo capullín me estaba agarrando los ovarios con todas sus fuerzas y estrujándolos. Poté en la bañera, en las sábanas de la cama, Orse me masajeaba los riñoncetes como nos habian enseñado, pero la niña del exorcista gritaba desde lo más profundo de mí... ¡No me toques!

Tootal, que decidí ir al hospital, porque pensé que no aguantaría el viaje desde La Cabrera hasta Madrid si esperaba más.
Necesitaba a Orse. mucho. Le necesitaba a mi lado. No me valía que fuera conduciendo; lo necesitaba fisicamente. Así que despertamos a mi jefe, que estaba en casa durmiendo, y le pedimos que nos llevara al hospital. ...Lo de mi jefe es otra historia...

Llamamos a Eduardo. Orse le explica "no, no tiene contracciones regulares. Pero vamos para allá. Que no aguanta más" El responde algo así como "vosotros veréis, pero siendo primeriza todavía le queda un buen rato" y yo pienso que si esas son las contracciones del principio, Las que no duelen, mi parto va a ser un puto infierno...

Llegamos al hospital hacia las 5:30. Creo que David se pasó a la torera todos los radares de la A1. Yo iba atrás, aferrada a Orse. A cuatro patas. Con la palangana.

El coche para a la entrada de la clínica y yo me bajo a la acera. a cuatro patas. Que no me toque nadie.

Viene un tipo de la clínica. Según le veo, le grito. ¡¡¡EPIDURAAAALLLLL!!! y me contesta "lo siento chica, soy el celador!" y me trae una silla de ruedas que no pienso usar porque no me pienso mover de la acera sin epidural.

Claramente, me meten en el hospital en la silla de ruedas y me llevan al paritorio. El Ginecólogo todavía no ha llegado. Y unas enfermeras bastante cardos me empiezan a toquetear y se les pone una cara de susto tremenda. "CHIQUILLA!!! que estás de 7 centímetros!!" Y llaman corriendo a Eduardo para que vuele hacia el hospital a sacarme al bebé antes de que se me caiga.

Como estoy en la 36, no tengo análisis. Había quedado al día siguiente para recogerlos. No hay analista de guardia. Llega el ginecólogo y me dice: "Olga: te toca parir sin epidural. Te queda media hora de parto si empiezas a empujar YA, y por lo menos falta una hora antes de que te podamos poner la epidural". Así que a trabajar.

Y así, a las 7:30 de la mañana, nació Teo después de tres o cuatro empujones gordos. Me dolió mucho menos el expulsivo que las contracciones. A lo mejor es porque todo fue bastante rápido. Por cierto, que yo no tenía ningunas ganas de empujar, como se supone que ocurre...me dolían tanto los riñones con las contracciones...

Cuando nació el bebé y me lo pusieron encima, pensé (por orden)
1. Ays! por fin!!! Ya no me duelen los riñones!!
2. Qué fuerteeeeee! qué cosita! qué lindo!
3. Que qué dices que tengo que empujar ahora!!??? Su puta madre! la placenta!
4. Por favor!! termina ya de coser ahí y déjame el coño tranquilo que lo tengo echo un cristo!!

Y en cuanto terminó, ya, por fin, me pude dedicar a mi bebé... .Joder, qué cosa más bonita

Madremía, me he enrollao pero bien....